Acuerdo Multiparte Ecuador - Unión Europea

Introducción

Tradicionalmente, Ecuador ha tenido estrechos vínculos políticos, económicos y comerciales con la Unión Europea (UE) y sus países miembros, por lo que el Protocolo de Adhesión al Acuerdo Multipartes UE y sus estados miembros por una parte, con Colombia y Perú por otra para tomar en cuenta la adhesión de Ecuador, que fue firmado y ratificado en el año 2016 y entró en vigencia provisional el 1ro de enero de 2017, significa el fortalecimiento de estas relaciones y la oportunidad para impulsar el crecimiento de los flujos comerciales bilaterales en beneficio de ambas partes.

La Unión Europea se ha convertido en los últimos años en uno de los socios comerciales más importantes del Ecuador para las exportaciones no petroleras, así como un mercado fundamental para los productos de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (MIPYMES), y de los Actores de la Economía Popular y Solidaria (AEPYS), sectores que se verán directamente beneficiados de la estabilidad que generará el Acuerdo Comercial.

INTRODUCCIóN AL ACUERDO COMERCIAL ECUADOR - UNIóN EUROPEA

El Acuerdo Comercial constituye un hito en las relaciones entre Ecuador y la Unión Europea (UE). Crea un marco estable y previsible para reforzar el comercio y la inversión entre ambas partes. Las relaciones comerciales se tornan privilegiadas de manera que los mercados para el comercio de bienes, servicios, compras públicas e inversiones se abren recíprocamente. El acceso mejorado al mercado de cada parte se traduce en la liberalización total o parcial de los aranceles. Además, el Acuerdo también trata los obstáculos al comercio e introduce medidas que facilitan el comercio en general, como medidas sanitarias y fitosanitarias o procedimientos para la evaluación de la conformidad entre otros.

El Acuerdo Comercial entre la UE y Ecuador entró en vigor de forma provisional el 1 de enero de 2017. Convirtió a Ecuador en el tercer país andino que integra este acuerdo multipartes conformado por Colombia y Perú desde el 2013.

Para Ecuador, el Acuerdo tiene una importancia particular puesto que es el primer acuerdo comercial integral concluido con un socio fuera del continente latinoamericano. Se espera que el Acuerdo incremente las exportaciones de Ecuador a la UE, tanto las tradicionales como no tradicionales; estimule el crecimiento del PIB y las inversiones europeas en el país. Cabe destacar que el Acuerdo reconoció el principio de asimetría, considerando las necesidades de desarrollo del sector productivo de Ecuador. Por eso, se acordaron periodos de transición más largos para determinados productos de importación para los sectores estratégicos de Ecuador. En tal sentido, se implementará una desgravación gradual desde 5 hasta 17 años. Esta disposición se aplicará, por ejemplo, a ciertos productos de los sectores de textil, lácteos, maquinaria o automotriz.

De esta manera, al momento de la entrada en vigor del Acuerdo Comercial, quedó liberalizado casi el 95 % de las líneas arancelarias por parte de la UE y alrededor del 60% por parte del Ecuador. Así, los exportadores de la UE podrán ahorrar en aranceles aproximadamente 106 millones EUR, mientras que para las exportaciones ecuatorianas el ahorro será de hasta 248 millones EUR por año. Antes de la entrada en vigor del Acuerdo, en los años 2015 y 2016, Ecuador gozaba de un régimen especial de preferencias arancelarias que facilitó una buena transición desde el Sistema de Preferencias Generalizadas Plus (SPG+) hacia el Acuerdo Comercial.

Hasta el final de 2014, Ecuador estaba incluido en el SPG+. Estas preferencias se otorgan unilateralmente y de manera transitoria sin beneficiar a la totalidad de las exportaciones. En el caso de Ecuador, el país se benefició en el 85% de sus exportaciones.

El Acuerdo Comercial, por otro lado, proporciona un marco de estabilidad permanente, seguridad jurídica y predictibilidad a las relaciones comerciales entre Ecuador y la UE. Bajo estas condiciones, se espera que aumenten las inversiones europeas y surjan nuevas oportunidades de negocios entre ambos socios.

No obstante, el Acuerdo Comercial suscrito con la Unión Europea no busca fortalecer solamente el intercambio comercial, sino también el respeto a los derechos humanos, la lucha contra la pobreza, el aumento del empleo en condiciones decentes, el compromiso con el medio ambiente y el desarrollo sostenible. En tal sentido, el Acuerdo ratifica el compromiso de las partes de cumplir con los estándares internacionales en todas las materias que abarca, incluidos los lineamientos multilaterales de la Organización Mundial de Comercio (OMC).

De igual manera, en su Título IX el Acuerdo incluye provisiones sobre el respeto por los derechos laborales y ambientales estipulando la importancia de la adhesión de las partes al cumplimiento de las leyes nacionales y a los convenios internacionales en estas áreas. Adicionalmente, el Acuerdo compromete a las partes a crear, institucionalizar y sostener activamente un diálogo con la sociedad civil en ambas temáticas.

El Acuerdo Comercial no es un tratado bilateral entre Ecuador y la Unión Europea; se trata de un convenio multipartes conformado por Colombia y Perú y abierto a la integración futura de Bolivia. Al incluir todos los miembros de la Comunidad Andina, se transformaría en un Acuerdo Comercial entre bloques subregionales que reforzaría la integración regional.

ACCESO A MERCADOS

Mercados no agrícolas

Ecuador y la UE acordaron eliminar los aranceles para todos los productos industriales y de pesca ecuatorianos. Así, todos los productos no agrícolas del Ecuador tales como, confección, maderas, muebles, productos de plástico o papel, accederán a la UE libres de arancel desde la entrada en vigor del Acuerdo.

Con referencia a los productos de pesca del Ecuador, un proveedor importante de algunos de estos productos como el camarón y el atún a la UE, logró mejorar las condiciones de su acceso al mercado, en comparación el régimen anterior. En este sentido, el camarón, producto clave de la exportación, fue liberado del arancel de 3,6% a partir del 1 de enero de 2017. El atún está gozando del mismo beneficio con un acceso libre a la UE.

Sin embargo, los productos europeos se benefician de períodos de desgravación arancelaria más largos. A la entrada en vigor, Ecuador liberó aranceles al 61% de los productos industriales de la UE mientras que el 39% restante obtendrá el acceso libre al mercado en 5 hasta 17 años.

El propósito de esta desgravación más larga es para prevenir el impacto negativo que pudiera tener una liberalización precipitada en el sector productivo de Ecuador. De esta manera, los aranceles para los vehículos, producto esencial de la exportación de la UE, completados (CBU) y vehículos para ensamblaje en Ecuador (CKD), se desgravarán entre 7 y 10 años.

Para los productos textiles y prendas de vestir, los aranceles se eliminarán en un periodo de 5 años; mientras que los productos de cristal y vidrio o varios tipos de piedras (mármol, granito etc.) tendrán un período de transición de entre 5 y 10 años.

Mercados agrícolas

La Unión Europea es el mayor importador mundial de alimentos, principalmente de países en desarrollo, y, al mismo tiempo, uno de sus principales exportadores. Es el líder en artículos como aceite de oliva, carnes, vino, whisky y otras bebidas alcohólicas. Además, el sector agrícola sigue siendo un pilar fundamental de la economía europea y destino de importantes recursos financieros de la Política Agrícola Común de la UE. Por lo tanto, la sensibilidad de los mercados agrícolas no ha permitido una liberalización completa del comercio de estos productos.

La reducción de aranceles se aplicará a la mayoría de los productos agrícolas ecuatorianos que se beneficiarán de un mejor acceso para sus principales exportaciones a la UE, tales como banano, flores, cacao y frutas

Acceso al mercado de la UE

El 75% de los productos agrícolas de Ecuador como las flores frescas, café, cacao, aceite de palma, la mayoría de frutas y hortalizas, y el tabaco gozan de un libre acceso al mercado europeo a partir del 1 de enero de 2017. Por otro lado, las condiciones de ingreso de azúcar del Ecuador al mercado europeo han mejorado sustancialmente con el Acuerdo Comercial. Se establece un contingente libre de arancel de 15.000t para azúcar con un crecimiento permanente anual de 450t. En relación al azúcar refinada y productos con alto contenido de azúcar, el contingente comienza en 10.000t con un aumento anual de 150t. Otros productos agrícolas como arroz, yuca, ajo o maíz están sujetos a contingentes anuales.

Una serie de productos más sensibles tales como el banano fresco se liberarán gradualmente. El compromiso sobre la importación de banano fresco a la UE demuestra la forma en que el Acuerdo favorece a la producción agrícola del país. El arancel vigente al 31 de Diciembre del 2016 era de 127 €/t; a la entrada en vigor del Acuerdo bajó a 97€/t.

Según la definición de la Dirección General de Fiscalidad y Unión Aduanera (TAXUD) de la Comisión Europea, un contingente arancelario es, “todo valor o cantidad predeterminada de un producto, que puede importarse durante un período específico con una reducción de los derechos de aduana normales, y por encima del cual, toda cantidad adicional de ese producto puede importarse pagando los derechos de aduana normales”.

Acceso al mercado de Ecuador

A partir del 1 de enero de 2017, el 44% de las líneas tarifarias agrícolas de la UE se benefician de un ingreso al mercado ecuatoriano sin aranceles. El saldo de líneas tarifarias o el 46% se desgravará en un período de entre 3 y 17 años. El restante 10% de las partidas, correspondiente a 93 líneas tarifarias, entre ellas las carnes de cerdo, bovino, pavo y de aves, huevos, soya, arroz, quesos frescos o maíz, quedaron excluidas del Acuerdo.

Una serie de productos de exportación de la UE sigue sujeta a aranceles transitorios y/o contingentes arancelarios, entre ellos los productos lácteos. Para la leche de la UE (condensada, en polvo) y productos lácteos (yogurt, sueros, quesos) se establecieron cuotas anuales libres de arancel con un sistema de aumento periódico anual. De esta manera, se aplicará un contingente de importación de 400t para la leche en polvo con un crecimiento de 20t por año. Además, para quesos de baja humedad y quesos azules de la UE se introdujo un periodo de transición de 17 años con un contingente libre de arancel de 1000t por año con un crecimiento de 50t. Al alcanzarse el nivel de 120% del contingente, Ecuador puede activar la salvaguardia como medida de protección.

Por otro lado, productos agrícolas tales como verduras y frutas provenientes de la UE están sujetos a aranceles moderados, con algunos productos completamente exentos de arancel (ciruelas, cerezas, manzanas, peras).

Para artículos sensibles tales como maíz, maíz dulce o papas se respetará un sistema de cuotas anuales, al igual que en el caso de jamones, embutidos o jugos de frutas.

Para los productos sensibles para Ecuador tales como frijoles y sus sub-partidas, se implementa un sistema de salvaguardias. Por otro lado, las bebidas alcohólicas importadas desde la UE quedaron libres de aranceles a la entrada en vigor del Acuerdo.

OBSTáCULOS TéCNICOS AL COMERCIO

Cuando determinados instrumentos institucionales o jurídicos, como una norma, un reglamento técnico o un procedimiento para evaluar la conformidad del producto, dificultan el comercio internacional, estamos ante obstá- culos técnicos al comercio (OTC)

En las últimas décadas ha aumentado de manera importante el número de normas y reglamentos técnicos a nivel global. Esta tendencia se puede atribuir por un lado al crecimiento del nivel de vida en general, que ha impulsado la demanda de productos seguros y de alta calidad por parte de los consumidores. Por otro lado, los problemas de contaminación del medio ambiente han llevado a los consumidores a solicitar productos menos nocivos para el ambiente.

El Acuerdo contempla disposiciones para eliminar los obstáculos técnicos o procedimientos innecesarios a través de una mayor cooperación y comunicación entre las partes, sin dejar de reconocer la importancia que la normalización internacional y la evaluación de conformidad puedan tener para aumentar la eficiencia de la producción y facilitar el comercio internacional. Para ello, es importante el control en frontera, vigilancia en los mercados y la transparencia sobre los reglamentos técnicos, normas, y procedimientos de evaluación de la conformidad que se aplican.

Esto evitará que exista conflicto de interés entre los organismos responsables por las verificaciones y los operadores partes de la relación comercial, susceptibles de control o inspección.

El Acuerdo sobre Obstáculos Técnicos al Comercio de la OMC

El Acuerdo sobre Obstáculos Técnicos al Comercio de la OMC reconoce el derecho de los países miembros de introducir medidas para lograr objetivos legítimos de política, como la protección de la salud y seguridad humana o la preservación del medio ambiente.

Transparencia

Siendo la transparencia uno de los pilares principales del Acuerdo, las partes deben informar sobre cualquier cambio en sus reglamentos técnicos, procedimientos de evaluación de conformidad, o aquellos adoptados por temas de seguridad, salud pública o protección del medio ambiente que se planea implementar. Se otorgará un plazo de 60 días, o hasta 90 días, para que los socios presenten sus observaciones a estos reglamentos. Además, se dará un plazo de seis meses antes de la entrada en vigor de los nuevos instrumentos para que los operadores puedan adaptar sus estándares a los requisitos aprobados. Todos los requisitos técnicos deben estar disponibles al público, en un sitio web oficial gratuito, de manera que sean de fácil ubicación y acceso.

Normalización, evaluación de conformidad, etiquetado y marcado

El Acuerdo estipula que las normas internacionales se tomarán como base para la elaboración de los reglamentos técnicos nacionales, salvo que esas normas internacionales constituyan un medio ineficaz o inapropiado para alcanzar el objetivo legítimo deseado.

Cada parte tiene el derecho de solicitar explicaciones para conocer el motivo de la no apliación de las normas internacionales.

Se ha incluido también un articulado sobre el etiquetado y marcado, donde se limita el etiquetado permanente a la información que sea relevante para el consumidor, y restringe de esta manera, la posibilidad de incluir otra información que dificulte tanto la comprensión como el proceso de etiquetado. Las partes se comprometieron a no exigir una aprobación previa o registro de etiquetas, salvo su conveniencia para proteger la salud humana, animal o vegetal, como podría ser el caso de los productos farmacéuticos. Por otro lado, se permite la incorporación de pictogramas reconocidos internacionalmente para el etiquetado de productos.

En el caso de los productos textiles y calzado, donde históricamente se ha desarrollado un etiquetado innecesario, ahora se limita la información y, en caso de ser necesario, se colocarán etiquetas no permanentes.

El Acuerdo Comercial limita el etiquetado permanente a información que es de relevancia para el consumidor.

MEDIDAS SANITARIAS Y FITOSANITARIAS

Se estipula que las Medidas Sanitarias y Fitosanitarias (MSF) pueden ser adoptadas siempre y cuando su aplicación no constituya un medio de discriminación arbitrario o injustificable entre los miembros o se convierta en una restricción encubierta del comercio internacional.

En este sentido, la elaboración de una normativa sanitaria y fitosanitaria nacional debe basarse en una evaluación del riesgo que tenga en consideración la posibilidad de erradicación o control de una plaga o enfermedad, así como los factores económicos.

Hoy en día, aplican normas internacionales que ofrecen una base sólida para la formulación de la legislación y decisiones nacionales e internacionales, tales como la Convención Internacional de Protección Fitosanitaria, o las emanadas de la Comisión del Codex Alimentarius y de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE). Además, estas mismas normas protejan los Estados del uso indebido de estos mismos instrumentos.

En la Unión Europea, la Comisión Europea (la Dirección General de Salud y Seguridad Alimentaria, DG SANTE), garantiza que las normas sanitarias y fitosanitarias europeas cumplan con la obligación internacional de velar por la salud de los consumidores y el resto de sus compromisos internacionales. Para ello, cuenta con el apoyo tanto de las autoridades nacionales de sus estados miembros, como de la Agencia Europea de Sanidad Alimentaria, EFSA.

Además, la Comisión Europea se encarga de mejorar el acceso a mercados para los exportadores de la Unión Europea en casos donde se haya detectado obstáculos por la implementación de medidas poco justificables o en conflicto con el Acuerdo vigente.

En Ecuador, el Ministerio de Agricultura, Ganadería, Acuacultura y Pesca, MAGAP, la Agencia Nacional de Regulación, Control y Vigilancia Sanitaria, ARCSA, y Agrocalidad son los responsables de planificar y ejecutar acciones para proteger la producción agropecuaria de plagas y enfermedades que puedan afectar las especies animales o vegetales del país. ARCSA está encargada de la protección de la salud de la población, a través de la gestión del riesgo de los productos de uso y consumo humano, así como de los establecimientos sujetos a vigilancia y control sanitario. Agrocalidad, como autoridad fitozoosanitaria nacional, define y ejecuta las políticas de control y regulación para la protección y el mejoramiento de la sanidad animal, vegetal y la inocuidad alimentaria. En la Unión Europea, la DG SANTE de la Comisión Europea tiene por objetivo reducir y gestionar los riesgos para los consumidores. En cambio, la EFSA es la organización autónoma destinada a asesorar sobre los riesgos en la cadena alimentaria.

Las medidas sanitarias y fitosanitarias ocupan un lugar destacado en el Acuerdo. Además de hacer referencia expresa al Acuerdo sobre la Aplicación de Medidas Sanitarias y Fitosanitarias de la OMC, existe una serie de cláusulas destinadas a asegurar la calidad de los productos objeto de comercialización, y que coinciden en buena parte con lo señalado respecto a los obstáculos técnicos al comercio.

La transparencia nuevamente se destaca en este título, que implica no sólo el intercambio de información, sino también la explicación de los argumentos de cada una de las partes respecto a las medidas tomadas, y el desarrollo de “mecanismos y procedimientos…para resolver eficientemente los problemas que surjan entre las partes”. De existir cualquier modificación en los requisitos de importación se debe considerar un período de transición para evitar la interrupción de los flujos comerciales y permitir a la exportadora ajustar sus procedimientos a la mencionada modificación.

Igual como en el caso de comercio en bienes, se busca facilitar la aplicación de un trato especial y diferenciado considerando las asimetrías existentes. La aprobación de importaciones de productos de origen animal se basa en la confianza mutua para lo cual se realiza una auditoría al sistema de control sanitario y fitosanitario de la otra parte para evaluar que éste cumple con los requerimientos sanitarios y fitosanitarios de la parte importadora. Una vez aprobado este sistema, las empresas exportadoras del producto bajo la auditoría son elegibles para exportar.

Por otro lado, el acuerdo estipula que las partes reconocerán que existen áreas libres o de baja intensidad de plagas o enfermedades en el territorio de las partes. Para el efecto, se creará un subcomité que pondrá en marcha un procedimiento adecuado para formalizar dichas zonas, considerando los estándares y directrices internacionales. Así también, se incluirán las situaciones relacionadas con brotes y re-infestaciones, y se tomará en cuenta la localización geográfica, los ecosistemas, la buena vigilancia epidemiológica y la efectividad de los controles sanitarios y fitosanitarios en el área.

En cuanto a las medidas de emergencia a adoptar en casos de riesgo de la salud pública, sanidad animal o vegetal por algún brote o epidemia, sin notificación previa, éstas pueden ser de carácter provisional y transitorio. Además, la parte afectada tendrá el derecho de incluir los requisitos especiales para los envíos en transporte. Como en todo el Acuerdo, la parte afectada debe informar a la otra parte sobre la situación ocurrida para responder de manera conveniente y proporcional a la situación particular

El Acuerdo prevé tanto la división de responsabilidades como la coordinación entre las autoridades competentes de cada parte.

Según el Anexo VI del Acuerdo, para las exportaciones a Ecuador, la institución competente en MSF de cada uno de los Estados miembros de la UE es el responsable del control de las condiciones y procedimientos de la producción. Además, acreditará el cumplimiento con las normas y requisitos establecidos por las autoridades ecuatorianas. En este sentido, los mismos Estados miembros se responsabilizarán del control del cumplimiento de las condiciones establecidas por la Unión Europea en dichas importaciones.

En el caso de Ecuador, la vigilancia y el control las ejercen conjuntamente ARCSA y Agrocalidad según las competencias asignadas por la ley ecuatoriana. Estas autoridades coordinarán con la Comisión Europea, en particular con la DG SANTE, el proceso de armonización de ambos sistemas sanitarios y fitosanitarios.

Es necesario garantizar la calidad sanitaria de los productos antes de ser comercializados o exportados. Las MSF pueden ser adoptadas siempre y cuando su aplicación no constituya un medio de discriminación arbitrario o injustificable entre los miembros o una restricción encubierta del comercio internacional.

INSTRUMENTOS DE DEFENSA COMERCIAL

Los instrumentos de defensa comercial están pensados para hacer frente al comercio desleal, a través de un marco jurídico claro y transparente promovido por la OMC.

En el Capítulo II del Título III del Acuerdo Comercial, las Partes reafirman sus derechos y obligaciones derivados del Acuerdo Antidumping, del Acuerdo sobre Subvenciones y del Acuerdo sobre Normas de Origen de la OMC. En este sentido, las partes deben asegurar que su legislación nacional en materia de defensa comercial sea compatible con las reglas pertinentes de la OMC.

En los últimos años, los principales mecanismos para alterar el objetivo de los acuerdos comerciales han sido el manejo de precios inferiores a los habituales en el mercado propio, las subvenciones públicas, y las prohibiciones temporales de importaciones. Para contrarrestar los efectos negativos que pudieran causar, existen tres instrumentos de defensa comercial: 1) Las medidas antidumping, 2) Anti-subvención y 3) De salvaguardia tratados en el Acuerdo Comercial.

Medidas antidumping

La OMC define el dumping como la situación cuando una empresa exporta un producto a un precio inferior al que se aplicaría normalmente en el mercado de su propio país, o por debajo del precio de costo de producción. El Acuerdo Antidumping de la OMC define instrumentos destinados a corregir estas situaciones, conocidos como medidas antidumping, ampliamente utilizadas hoy en día.

Como en otras áreas, estas medidas también están previstas en el Acuerdo entre Ecuador y la Unión Europea.

Subvención y derechos compensatorios

La OMC excluye la utilización de subvenciones prohibidas y reglamenta las medidas que los países pueden adoptar para contrarrestar sus efectos. Un país puede utilizar el procedimiento de solución de diferencias de la OMC para tratar de lograr la eliminación de una subvención prohibida o de sus efectos desfavorables. También se contempla la posibilidad de que el país pueda iniciar su propia investigación y aplicar derechos especiales, denominados derechos compensatorios, a las importaciones, siempre y cuando se demuestre que las subvenciones perjudican a los productores nacionales.

Medidas de salvaguardia multilateral

La OMC califica una medida de salvaguardia como "medida de urgencia" a la restricción cuantitativa de las importaciones a un país que se considera amenazado, por el exceso de importaciones de un determinado producto, siempre y cuando dichas exportaciones induzcan un daño o su amenaza a la producción nacional. Se establecen plazos de salvaguardias con el objetivo de que los productores nacionales tengan más tiempo para adaptarse al incremento de la competencia en el mercado. Las medidas de salvaguardia pueden ser provisionales o definitivas.

Las provisionales se adoptan en casos de emergencia, en los cuales una demora podría provocar un daño irreparable y tienen una duración máxima de doscientos días. Las definitivas, por su parte, tienen carácter preventivo y sirven para reparar un daño grave, facilitar su reajuste y se extienden de un período de cuatro a ocho años. Según el Acuerdo, a las partes les corresponde notificar inmediatamente sobre el inicio de la investigación y/o sobre la aplicación de medidas provisionales o definitivas.

Cabe destacar que la Solución de Controversias prevista en el Acuerdo no se aplica a los instrumentos de defensa comercial. Sin embargo, se prevé la posibilidad del proceso de investigación por cualquiera de las partes y el derecho a ser escuchado en cualquier momento.

Las medidas antidumping y los derechos compensatorios se usan para hacer frente a prácticas comerciales desleales, en los casos en que las importaciones se realizan en condiciones que pueden ser recurridas con arreglo a las normas de la OMC. Por su parte, las medidas de salvaguardia multilateral tienen como objetivo brindarle tiempo a la industria del país importador para ajustes a un aumento considerable de las importaciones.

Medidas de salvaguardia bilateral También se prevé la aplicación de salvaguardia bilateral para suspender las preferencias cuando las importaciones de un producto han aumentado de tal manera que causan o amenazan causar daño a la industria nacional. Sin embargo, esta medida se limita apenas al periodo de transición, es decir los primeros 10 años del vigor del Acuerdo.

Por otro lado, se puede aplicar a los productos con el periodo de desgravación igual o mayor a 10 años incluidos en el cronograma. A estos productos se les agrega 3 años adicionales de elegibilidad para esta medida que superarán el periodo transitorio.

Las partes pueden introducir una salvaguardia bilateral tanto de manera regular como provisional. Esta última, en casos críticos, no requiere consultas previas antes de su introducción. Se aplica en dos formas: 1) a través de la suspensión de la reducción del arancel prevista en el cronograma; o 2) a través de un incremento de arancel a una tasa superior al arancel base pero no mayor al de las NMF. El lapso máximo de aplicación de la salvaguardia son 2 años, en caso de la medida provisional se limita a 200 días.

Además, Ecuador puede introducir, en casos especiales, una salvaguardia de balanza de pagos para precautelar la dolarización.

REGLAS DE ORIGEN

El cumplimiento de las Reglas de Origen preferenciales es crucial para poder beneficiarse de las preferencias arancelarias otorgadas por un Acuerdo Comercial. Las reglas de origen no preferenciales son, por otro lado, importantes cuando se debe recurrir a instrumentos de política comercial como los derechos antidumping o compensatorios.

Según la OMC, las normas de origen son los criterios necesarios para comprobar la procedencia de un producto. Esta información es esencial para determinar los aranceles y las restricciones que se aplican a la importación de un producto, según su origen. Las reglas de origen no preferenciales se utilizan en los siguientes casos:

  • Aplicación de medidas e instrumentos comerciales, como los derechos antidumping, medidas de salva- guardia o excepciones al comercio.

  • Determinación del trato de la nación más favorecida

  • Aplicación de las disposiciones sobre etiquetado y marcado.

  • Contratación pública.

  • Elaboración de estadísticas comerciales.

El Acuerdo comercial tiene el objetivo de armonizar las Normas de Origen no preferenciales y garantizar que esas normas no creen, por sí mismas, obstáculos innecesarios al comercio. Para lo cual se creará un grupo de trabajo conjuntamente con OMA, para lograr ese fin.

Las Normas de Origen preferenciales permiten determinar si el producto importado puede beneficiarse o no de las preferencias arancelarias.

En el caso de que haya dos o más países que hayan participado en la producción del producto, el origen se atribuye al país donde tuvo lugar la última transformación sustancial.

Se supone que: 1) tras la transformación, se produzca un cambio de partida arancelaria; 2) se produzcan transformaciones previamente especificadas; o 3) que el valor de los materiales no originarios esté por debajo del límite establecido (“criterio del valor añadido”).

El Anexo II del Acuerdo tiene como objetivo establecer los criterios de calificación para garantizar que sólo las mercancías originarias se beneficien de un tratamiento arancelario preferencial

El Acuerdo establece que los productos originarios de cada parte son aquellos totalmente fabricados en la Unión Europea o en Ecuador, o aquellos que incorporen materiales que no hayan sido totalmente obtenidos allí, siempre que tales materiales hayan sido objeto de suficiente elaboración o transformación en la Unión Europea o en Ecuador.

El Ecuador puede también utilizar materiales originarios de algún país de Centroamérica y de otros países andinos, cuando sean procesados o incorporados posteriormente. Este procedimiento se denomina “acumulación de origen” y beneficiará a la producción ecuatoriana. Asimismo, se podrá discutir en el futuro la acumulación de origen con otros países latinoamericanos con los que la UE haya concluido un Acuerdo comercial: México, Chile, Cariforum y posiblemente Mercosur.